El día de las Madres en este año fue algo especial, ausente mi madre por segundo año, me hizo reflexionar acerca del contacto humano, de que uno siempre se siente hijo, recordar la caricia tierna de mi madre, de sus besos en mi mejilla de su calor y voz suave, son cosas que se graban y se reproducen cada vez con un nuevo significado, soy dichoso de haber vivido los momentos más bellos de mi vida con mi madre hasta sus últimos días, no tuve un consiente adiós, algún día lo haré, quizá no quiero dejarla partir, aún me es difícil soltar.
Estoy aprendiendo de esta nueva etapa de mi vida, mi visión de la vida y el concepto sobre la muerte ha cambiado; observo y contemplo a los hijos de otras madres, de familiares, como actúan y disfrutan de sus madres, las chochean, las cuidan, a veces las dejan solas, en fin cada quien actúa, a su estilo como hijo.
Ser Hijo, es estar atento de su madre, es más una actitud que un vínculo genealógico, es portar un mensaje de vida.

Aun tengo fresca en mi memoria las frases de una poesía muy popular que ella me enseñó.
"En el cielo hay estrellas,
estrellas a millares,
que en el firmamento atesoran,
solo en mi corazón madre, hay una sola..."
Te amo Madre, la muerte algún día nos reunirá.
Esteban Diaz